El Puente Navidad: el símbolo que le da nombre a la ciudad de los puentes
Pocas estructuras resumen mejor la identidad de Honda que el Puente Navidad, cruce histórico sobre el río Gualí que durante generaciones unió los dos costados de la ciudad.
El río Gualí atraviesa el centro histórico de Honda antes de desembocar en el Magdalena, y desde los primeros años de la ciudad fue necesario tender puentes para que el tráfico de personas y mercancías pudiera moverse sin depender por completo de los vados o de las barcas. El Puente Navidad, uno de los más antiguos y conocidos de la ciudad, se volvió con el tiempo un punto de referencia obligado tanto para los habitantes locales como para los viajeros que llegaban por el puerto.
Función en la trama urbana
Más que una simple obra de ingeniería, el Puente Navidad cumplía una función social muy concreta: unía el sector donde se concentraban las bodegas y casas comerciales con los barrios residenciales y las plazas donde se desarrollaba buena parte de la vida cotidiana de la ciudad. Cruzarlo a pie, a caballo o con una recua de mulas cargadas era parte de la rutina diaria de comerciantes, cargueros, empleados de las casas de representación y viajeros recién desembarcados en el puerto.
Su nombre, asociado a la temporada decembrina, se relaciona con las celebraciones y ferias que tradicionalmente se realizaban en sus alrededores, cuando el puente y las calles cercanas se iluminaban y se llenaban de puestos de comida, música y actividades para los visitantes que llegaban a la ciudad en esas fechas.
Construcción y transformaciones
Como ocurre con muchas estructuras de más de un siglo, el Puente Navidad ha sido objeto de reconstrucciones y refuerzos a lo largo del tiempo, en parte por el desgaste natural de los materiales y en parte por las crecidas estacionales del río Gualí, que en temporada de lluvias puede elevar notablemente su caudal. Las versiones más antiguas, construidas con técnicas artesanales de mampostería y madera, fueron sustituidas progresivamente por soluciones más resistentes, sin perder del todo el carácter que le da su valor patrimonial.
Un puente, muchos puentes
El Puente Navidad no es el único cruce histórico de Honda —de ahí el apelativo de «ciudad de los puentes»—, pero sí es uno de los más fotografiados y mencionados en la memoria local. Junto con otros puentes menores repartidos por el centro histórico, conforma un recorrido que permite entender, caminando, cómo se organizó físicamente una ciudad obligada a resolver, calle por calle, el cruce de varios cursos de agua.
Hoy, el puente forma parte de las rutas de interés patrimonial que se promueven en la ciudad, y suele ser uno de los primeros puntos que se recomienda visitar a quien llega a Honda por primera vez, junto con el malecón sobre el Magdalena y el centro histórico declarado bien de interés cultural.